10 de marzo de 2018

El tatuaje

Tengo un cachito
de tu tinta en mi piel;
por si te pierdo,
saber que estarás
aunque no estés.
Me he vuelto lienzo,
me he vuelto papel.

El dolor se ha traspasado
a las punciones de la aguja.
Me desdibuja esta figura
en un ser cuya única herida
es esta que se cierra.
La cura es la nueva espera.
Este fonema acumula
todos los sonidos en mi velo:
me apropio del silencio.

La nostalgia ahora es
el recuerdo de una carne,
la raspadura de la caída
y un tacto que inventé.
Falta ser capaz de preguntarme
de dónde, cuándo y quién.
La cicatriz es la nueva rutina.

Así, tengo un cachito
de tu arte en mi piel;
por si desaparezco,
ser eterna e infinita
con esta pequeña letra.
Me he vuelto tu lienzo,
me he vuelto tu papel,
poetisa de la tinta.

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