22 de marzo de 2018
Eres una estatua viva
mientras diriges al lápiz.
Tus respuestas son sus trazos;
el ladeo de cabeza
o el doble pestañeo.
Tus ojos se vuelven lentes
cuando el grafito graba
cada chispa a la que miras.
Esa es tu vida:
puedes derribar incluso puentes,
que todo será como tú quieras,
tendrá el cachito de ti que elijas
cuando lo reflejes en el papel.
Y si una duda te empuja
a borrar restos y huellas,
a emborronar y arrancas hojas,
con un rápido gesto
te reconstruyes
y haces también tuyas
marcas y cicatrices.
Es el suave chasquido
de unos dedos en silencio.
Eres una ingeniera
de las letras, de la tinta
mientras construyes tu camino.
mientras diriges al lápiz.
Tus respuestas son sus trazos;
el ladeo de cabeza
o el doble pestañeo.
Tus ojos se vuelven lentes
cuando el grafito graba
cada chispa a la que miras.
Esa es tu vida:
puedes derribar incluso puentes,
que todo será como tú quieras,
tendrá el cachito de ti que elijas
cuando lo reflejes en el papel.
Y si una duda te empuja
a borrar restos y huellas,
a emborronar y arrancas hojas,
con un rápido gesto
te reconstruyes
y haces también tuyas
marcas y cicatrices.
Es el suave chasquido
de unos dedos en silencio.
Eres una ingeniera
de las letras, de la tinta
mientras construyes tu camino.